Ruta del modernismo barcelona

tienda bcn

Si viene a Barcelona, es casi seguro que acabará encontrándose con algunos de los lugares de interés de la arquitectura modernista de la ciudad.  Pero puedes ayudarte a ti mismo planificando una ruta que te lleve por algunos de los lugares modernistas más bonitos de Barcelona, y eso es exactamente lo que Marriott International ha preparado para la perfecta búsqueda del tesoro inspirada en Gaudí.

A continuación, visitaremos uno de los proyectos más conocidos de Gaudí, que resulta estar literalmente a unos pasos de la Casa Lleó i Morera. La Casa Batlló es conocida localmente como la “Casa de los Huesos” por las estructuras esqueléticas de su fachada. Es tan colorida por dentro como por fuera, y merece la pena visitarla en los meses de verano, cuando se celebra el ciclo de conciertos “Noches Mágicas” en la azotea del edificio.

La siguiente -y penúltima- visita es también en la Avenida Diagonal. La “Casa de las Espigas” está definitivamente fuera de la ruta turística y es un buen punto de parada entre la última vista de su recorrido.

Su nombre se debe a las seis torres de pinchos que se encuentran en la cima del edificio, y se construyó para unir tres casas propiedad de hermanas. Por el momento, no se puede entrar en el edificio, pero pronto se abrirá a los visitantes. Hasta entonces, saborea los intrincados detalles inspirados en la naturaleza que se moldean cuidadosamente en la fachada.

itinerarios barcelona

Pero hay muchos otros grandes artistas de los que disfrutar, como Josep Maria Jujol, de cuya obra vamos a hablar en el post de hoy sobre la Casa Planells. Quizás uno de los edificios modernistas menos conocidos de Barcelona, es también uno de los más especiales e interesantes.

Situada en el Ensanche barcelonés, concretamente en el barrio de la Sagrada Familia, la Casa Planells se encuentra en la esquina entre la Avenida Diagonal 332 y la calle Sicilia 195. Fue diseñada por el arquitecto catalán Josep Maria Jujol en 1924 como encargo del contratista Evelí Planells. A pesar de ser una gran obra del modernismo catalán, ha sido difícil de precisar a lo largo de los años, ya que Jujol trabajaba con mucha libertad.

Lo que hace que la Casa Planells sea tan especial es que, a pesar de estar situada en una parcela de sólo 83m², Josep Maria Jujol fue capaz de crear un espacio habitable de 120m² gracias a su uso de materiales sencillos, como el hierro y el yeso, así como a las numerosas formas curvas que empleó. El edificio se levantó sobre un bloque trapezoidal y, hoy en día, está protegido como Bien Cultural de Interés Local.

calle gaudí barcelona

Barcelona es una ciudad de mil caras, mil colores, mil olores, sabores y mil sensaciones. En esta ruta aborda la Barcelona modernista, que revolucionó la ciudad, no sólo artísticamente, sino económica, cultural y socialmente. En la actualidad, Barcelona es indiscutiblemente una ciudad modernista. Así lo demuestran los edificios que han sido declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Este proceso coincidió con un movimiento político, cultural y económico en Cataluña que se inició con el Renacimiento y se consolidó con el Modernismo. El Modernismo incorporó elementos innovadores como el vidrio, la madera, el hierro forjado y la cerámica, pero, sobre todo, buscó un simbolismo nacionalista y patriótico catalán que demostrara la importancia de la cultura y la historia catalanas. Es un estilo que busca la originalidad, la creatividad y lo antiacadémico y da especial importancia al decorativismo tanto en el interior como en el exterior. También hay un gusto repetitivo por incorporar elementos de la naturaleza -florales, peces, insectos, animales…- mediante figuras rodantes y una exaltación de la arquitectura e iconografía gótica, para recordar el pasado glorioso de Cataluña, por ejemplo, el uso del dragón.

barcelona medieval

Barcelona es una ciudad de mil caras, mil colores, mil olores, sabores y mil sensaciones. En esta ruta aborda la Barcelona modernista, que revolucionó la ciudad, no sólo artísticamente, sino económica, cultural y socialmente. En la actualidad, Barcelona es indiscutiblemente una ciudad modernista. Así lo demuestran los edificios que han sido declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Este proceso coincidió con un movimiento político, cultural y económico en Cataluña que se inició con el Renacimiento y se consolidó con el Modernismo. El Modernismo incorporó elementos innovadores como el vidrio, la madera, el hierro forjado y la cerámica, pero, sobre todo, buscó un simbolismo nacionalista y patriótico catalán que demostrara la importancia de la cultura y la historia catalanas. Es un estilo que busca la originalidad, la creatividad y lo antiacadémico y da especial importancia al decorativismo tanto en el interior como en el exterior. También hay un gusto repetitivo por incorporar elementos de la naturaleza -florales, peces, insectos, animales…- mediante figuras rodantes y una exaltación de la arquitectura e iconografía gótica, para recordar el pasado glorioso de Cataluña, por ejemplo, el uso del dragón.